domingo, 1 de julio de 2012


Cómplices



 
Debería encerrarme o irme lejos o comportarme de una buena vez. Pero no sé hacer nada de eso y sigo bailando en una sola baldosa, sigo agitando la paz de los muertos, la rutina de los maridos.

En la gran mesa de los amigos, tu mano llega a mi rodilla, yo redoblo la apuesta y con mi pie voy a tu ingle. Tus párpados caen rendidos y yo le sonrío a tu esposa. Lo que más te gusta es ver como muevo los hilos.

Hay que cabalgar sobre las teclas para que el piano vomite una escalera y hay que rodar por los escalones para merecer la fiebre de una alcoba ocupada.

Me aseguraré de tajear las paredes para que sus ojos dulces arrojen el jugo de las engañadas

¿No es hermosa en su sufrimiento?


* La imagen pertenece a  Caryn Drexl

2 comentarios:

  1. quizás ella sea quien no quiere compartirte y es la que mueve esos hilos, un abrazo

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  2. Tal vez sea así, gracias por pasar. Un abrazo

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